Mostrando entradas con la etiqueta NOTICIAS ESPAÑA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NOTICIAS ESPAÑA. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de diciembre de 2014

¿Será verdad y no algo pasajero? «Huir del mundanal ruido» y aislarlo en los bares: el «confort acústico» se pone de moda

España, después de Japón es el país mas ruidoso del mundo. Lo que en el resto de Europa es experimentado como normal, llega por fin a España. Jamás en los países Nórdicos he visto un televisor en un comedor de un restaurante. Pero es lo que hay en un país donde la gente escuchan a los que mas alto chillan.

Día 13/12/2014 - 02.39h
Temas relacionados

La asociación Clave denuncia el elevado nivel de decibelios que soportan los clientes de los establecimientos de ocio y promueve medidas como la incorporación de zonas libres de ruido para hacer su ambiente algo más respirable

foto cedida por clave a abc
Ficha de los criterios (acústicos) de evaluación: aconseja a los críticos gastronómicos incluir esta variable en las informaciones sobre restaurantes
Los malos humos se han evaporado de los locales de ocio y los restaurantes. La ley del tabaquismo lo logró. Y no es el mismo proceso, pero desde algunos sectores, como la asociación Clave, que vela por la atención a la deficiencia auditiva, se promueven medidas para erradicar otro mal hábito en este tipo de establecimientos: el ambiente contaminado por el nivel demasiado alto de los decibelios registrados en el interior.

Denuncia Carmen Abascal, directora de esta asociación, que el ruido envuelve nuestras vidas todo el tiempo, que nos rodea «hasta el punto de que se ha convertido en una de las plagas de la modernidad». El sonido elevado se asocia convencionalmente a la diversión, pero «cobra fuerza un nuevo concepto, el confort acústico, que destierra viejos tópicos. Se trata de sentirse bien y cómodo en el lugar donde se disfruta de un café o una comida en familia o con amigos. Sin embargo, en muchos establecimientos, este bienestar no resulta posible debido al exceso de ruido provocado por las máquinas, el trabajo e incluso por los propios clientes», objeta Abascal.
Por ello, desde su organización, cuya entrada en internet está en la dirección www.oiresclave.org, se propone a los dueños de los locales del sector del ocio, hostelería y restauración que adopten e implementen un paquete de medidas que avancen en esa dirección de «ruidos cero» o, al menos, los mínimos y los menos atentatorios contra el bienestar del resto de los clientes. Se aconseja en una especie de formulario que críticos gastronómicos y periodistas especializados incorporen el confort acústico en los términos de evaluación a la hora de escribir sus artículos. De esta forma, respondiendo a ese cuestionario sencillo se podrá determinar si un local que tiene una jugosa estrella Michelin, también cuida de que se degusten sus platos en el mejor de los entornos. Los usuarios sabrán también a qué atenerse cuando consulten la ficha informativa de estos locales, al estilo de «no aptos para mascotas», o «libre de malos ruidos».
«Huir del mundanal ruido» y aislarlo en los bares: el «confort acústico» se pone de moda
Conseguir que la mesa de al lado no chille más que la nuestra y nos contagie el llamado «efecto café» es el propósito de la campaña de la asociación Clave

Soluciones pragmáticas para aislar el ruido

De acuerdo con las explicaciones profusas de Carmen Abascal, son variados los orígenes de los ruidos molestos, pero bastaría como norma general con que los establecimientos se afanasen en el acondicionamiento acústico idóneo de sus recintos, incorporando por ejemplo materiales específicos, como paneles absorbentes en techo, materiales porosos y tejidos en la decoración que reducen la reverberación y contribuyen a crear espacios acústicamente confortables.
Desgranan desde la asociación Clave otras soluciones pragmáticas, como un aislamiento que masajee el gran volumen de ruido que penetra desde el exterior en una calle con gran tránsito de vehículos o en los locales que se hallen próximos a un aeropuerto, una estación de bomberos o un hospital, por poner varios ejemplos. «En ocasiones, la contaminación acústica se evita con soluciones tan sencillas como dejar un espacio de separación entre la salida al exterior y la sala o el comedor, colocar doble puerta o cortinas en los ventanales o escaparates», postergan.
Si se midiese el calibre de decibelios que se marca dentro de esos bares y cafeterías, se comprobaría que el medidor está a prueba de roturas de vajilla, de conversaciones en un tono demasiado elevado, los arrastres de sillas y mesas, los choques de las puertas... Todo suma, se acumula como una montaña incesante de ruido y se hace a veces insoportable, hasta el punto de que conversar con la persona que se coloca frente a frente al otro lado de la mesa se antoja casi una odisea.
De acuerdo con las propuestas de esta entidad, esas desagradables tesituras se solventarían con «una actuación responsable del personal acorde con el bienestar de los clientes, con la colocación de protectores en las patas de sillas y mesas y con materiales que absorban el impacto en las superficies de trincheros, cajones, estanterías y otros objetos».

El contagiante «efecto café»

Por último, cabe la supresión o el uso coherente (nunca simultáneo) de aparatos de radio, música, televisión y máquinas diversas que funcionan a la vez y que elevan el nivel de ruido hasta ser «irrespirable». Se pueden rediseñar las infraestructuras con zonas libres de ruidos y también separar bien las mesas, porque el llamado «efecto café» acaba contagiando una conversación a voz alzada con otra charla de más volumen, y así sucesivamente hasta encadenar un aura temiblemente ruidosa.
Resultará algo más molesta para los clientes otra de las iniciativas planteadas por Clave, que radica en que desde la dirección del negocio se les aconseje no elevar el tono y favorecer así que la atmósfera se presente más saludable. En el caso del sonido a veces tremebundo que quiebra la tranquilidad procedente de las cocinas y de los cuartos de baño, esta entidad que trabaja contra el ruido apunta como chanza que se amortigüe ese defecto torpedeando el paso del ruido a los salones, como, verbigracia, con puertas aislantes. La ubicación de estos espacios en el local jugará un papel importante en el control acústico.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Cáceres:Condenan al alcalde de Madroñera a 7 años de inhabilitación por prevaricación: no actuar ante las quejas de los vecinos por el ruido de los locales de ocio

· 
CACERES

17 noviembre 2014 15:49





La Audiencia Provincial de Cáceres ha condenado al alcalde del municipio cacereño de Madroñera, Enrique González(SIEX), a siete años de inhabilitación para cargo público por no actuar ante las quejas de vecinos por el ruido en locales de ocio.
NOTICIA RELACIONADA
La Audiencia,estima el recurso presentado por el Ministerio Fiscal y revoca el fallo absolutorio, condenándole también al pago de las costas.
La Sala indica que desde el año 2000 diversos vecinos de Madroñera formularon "reiteradas denuncias, protestas o quejas" por el "incumplimiento reiterado de los horarios de apertura y cierre de los locales de ocio".
Las denuncias fueron interpuestas ante la Guardia Civil, Policía Local, Juez de Paz e incluso el propio ayuntamiento contra tres locales.
"No consta, sin embargo, que se hubiera acordado la apertura de expediente municipal alguno ni se acordase la realización de medición de ruidos para comprobar lo que estaba siendo reiteradamente denunciado por los vecinos", indica la sentencia.
La Sala señala que la competencia sancionadora en materia de ruidos corresponde a la alcaldía del ayuntamiento y que desde "2002 hasta el 13 de abril de 2011 se incoaron hasta 15 expedientes sancionadores contra uno de los establecimientos.
Asimismo, apunta que hasta julio de 2001 no se ordenó la medición de uno de los locales, dejando sin medir el resto.

La sentencia es firme y contra la misma no cabe recurso

lunes, 10 de noviembre de 2014

Navarra: Pamplona,Vecinos del Casco Viejo inician una recogida de firmas contra el aumento de bares y del ruido

AGRUPADOS RECIENTEMENTE EN UN GRUPO DE TRABAJO

Piden que no se conceda “ni una licencia de apertura más de hostelería” en esta zona
MARIVI SALVO | MIKEL SAIZ - Lunes, 20 de Octubre de 2014 - Actualizado a las 06:08h.

Carteles colgados en la plaza de Navarrería, de la campaña de la Asociación de Vecinos contra el ruido.
PAMPLONA - Vecinos del Casco Viejo, agrupados recientemente en un grupo de trabajo, han iniciado una recogida de firmas entre los portales de las calles más afectadas por los problemas que el incremento de bares en determinadas zonas, y por ende, el aumento de ruido y de suciedad, les está originando en los últimos tiempos.

En concreto, se van a colgar circulares en los portales, en zonas como Navarrería, Comedias, Estafeta, etc. En la misma van a solicitar que se sumen aquellos residentes “afectados por la problemática que nos une”. En dicha circular, los vecinos señalan que “la sobresaturación de bares y de ruidos nocturnos está perturbando nuestra salud personal, pero también la salud pública y social del Casco Viejo”. Así, indican que está situación les está generando diversos problemas: “El ruido, las molestias nocturnas, la aglomeración de gente hasta altas horas de la madrugada, la acumulación de basuras y los desperfectos tras las noches de marcha” vienen produciendo “un grave daño social en determinadas calles saturadas de bares”. A su juicio, es el momento de que esta dinámica cese y sea “abordada por el Ayuntamiento, como responsable de la salud pública de la ciudadanía”. En este sentido, destacan que en el Casco Viejo, con una importante población de avanzada edad, “cientos de personas mayores viven en estas calles con serias patologías de salud provocadas por este fenómeno que creemos debe cesar de inmediato”. Por último, opinan que “creemos que este Casco Viejo requiere una revisión de los modelos de desarrollo y dinamización, más allá de la desmesurada apertura de bares”. Según datos del área de Comercio, en el último año han abierto 21 nuevos locales.

Ante ello, los vecinos piden en la circular “que no se conceda ni una licencia más de hostelería en el casco Viejo, y de derogue la ordenanza que lo permite”, que se “revisen de forma urgente “todas las licencias otorgadas”, que “no se permita el botellón”, y que se “delimite de forma clara el espacio de terrazas de los establecimientos hosteleros

Málaga, Nerja La presión vecinal empuja a los municipios a extremar el control del ruido en los bares

En Nerja el Ayuntamiento ha retirado terrazas de la plaza Tutti-Frutti tras dispararse las quejas. / E.CabezasLos ayuntamientos critican la normativa andaluza que impide que los pubs tengan terrazas y abogan por compatibilizar el ocio nocturno y el descanso

EUGENIO CABEZAS

 

A. PELÁEZ, M.C. JAIME, ANTONIO J. GUERRERO, N. CASTRO Y L. PAVÓN

10 noviembre 201402:07

Las molestias que ocasionan los ruidos de bares, discotecas y pubs son una de las quejas vecinales más recurrentes en los municipios de la provincia desde hace muchos años. Sin embargo, sentencias ejemplarizantes como la que en 2008 dictó el Tribunal Supremo, condenando al Ayuntamiento de Vélez-Málaga al pago de una indemnización de casi 5,5 millones de euros para 18 vecinos del edificio Ipanema, por no atajar los ruidos en la zona de El Copo durante más de una década, han empujado en los últimos meses a los consistorios a extremar las medidas de control en este ámbito.

Así lo ha hecho, por ejemplo, el Ayuntamiento de Nerja, que desde mediados del pasado mes ha desmantelado la docena de terrazas que había en la zona de la movida de la plaza Tutti-Frutti y la calle Antonio Millón, en cumplimiento de la normativa andaluza que impide que los bares con música puedan montar sillas y mesas en el exterior. Una regulación que los consistorios malagueños, especialmente los gobernados por el PP, critican con mucha dureza.

«No se puede olvidar el aspecto turístico y la alternativa de ocio que ofrecen las terrazas, sobre todo, en municipios como Nerja que ofrecen esta excelente opción para disfrutar del buen clima de nuestros pueblos. La Junta de Andalucía debería tomar conciencia de esta necesidad económica y social sobre todo en aquellos municipios que, como Nerja, están declarados formalmente como Municipios Turísticos por el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía», sostienen desde el gobierno del PP.

La sentencia por los ruidos de El Copo, en Torre del Mar, marcóun antes y un después

En Vélez-Málaga, la mayoría de los pubs que contaban con terrazas han cambiado su licencia a la de cafetería, tras la entrada en vigor en 2011 del Nomenclátor Andaluz de Espectáculos Públicos de la Junta. El problema es que como cafetería deben cerrar una hora antes. Según la normativa andaluza, el horario de cierre de estos locales finaliza a las dos de la madrugada, y una hora más los viernes, sábados y vísperas de festivo. En cambio, los pubs con música pueden abrir una hora más, hasta las 3.00 horas.

Esta situación ha provocado un profundo malestar en el sector, hasta el punto de que el Ayuntamiento, gobernado por el PP, ha llegado a solicitar oficialmente en varias ocasiones a la Junta de Andalucía la modificación de la normativa por «entender que perjudica a las ciudades turísticas». «Creemos que la norma debe conciliar el derecho al descanso de los vecinos con el disfrute. Somos partidarios de que la norma autorice a los pubs a poder contar con terrazas y a las cafeterías ampliar su horario de cierre. No es comprensible que los restaurantes, por ejemplo, no puedan tener música en vivo en la calle», dice el alcalde, Francisco Delgado (PP)

Marbella es «escrupulosa» en el cumplimiento de la normativa. Los pubs con altavoces a toda mecha en las terrazas pasaron a mejor vida y no han dejado huella en el municipio, según el Ayuntamiento. No obstante, el ingenio de los empresarios ‘burla’ al Nomenclátor con una fórmula legal: la división de grandes locales que han gestionado su licencia de discoteca o sala de fiesta y cafetería o restaurante o bar. A ojos del Consistorio marbellí se trata de establecimientos distintos, pese a que compartan fachada y en muchos exista incluso una puerta de conexión interior y sean propiedad del mismo dueño. No obstante, ni siquiera en estos casos la música del pub se cuela a la terraza del negocio anexo.

El caso de Marbella

Así lo confirma, al menos, el concejal de Industria del Ayuntamiento de Marbella, José Eduardo Díaz (PP), quien subraya que apenas una veintena de establecimientos funcionan de esta forma en toda la ciudad. Entre otras cosas, por los metros mínimos que se exigen para dar rienda a las divisiones para desarrollar cada una de las actividades.

Desde la patronal marbellí, englobada bajo las siglas del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT), piden una revisión de la norma andaluza a tenor de su carácter generalista. «En zonas turísticas es necesario flexibilizar el uso de la música tanto en lugares abiertos como cerrados», apunta el presidente del colectivo empresarial, Juan José González, que se muestra muy crítico al respecto. «Si se aplica la norma de una forma absolutamente estricta no se podría tener ni una televisión porque en cuanto empiece a sonar música ya estás en ilegalidad; por lo tanto, el Nomenclátor necesita una actualización que recoja las peculiaridades de las distintas zonas de Andalucía», señala González.

Por su parte, la concejala de Comercio en Antequera, Belén Jiménez (PP), reconoce que las sanciones «normalmente se ponen porque alguien avisa de que está molestando un local determinado y casi siempre es por incumplimiento de horarios o porque esté la música muy alta». En Fuengirola, en los últimos meses, dando un paso más en la tarea de compaginar ocio y descanso, los locales impiden sacar las copas en vaso de plástico a la puerta, opción hasta ahora muy empleada por los fumadores.

En Estepona, los vecinos de la zona del puerto han perdido, de momento, una reclamación en los tribunales de diez millones de euros contra el Ayuntamiento, al entender el juzgado que el Consistorio sí está actuando contra los ruidos de los bares.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Málaga: ASOCIACION DE VECINOS "EL ROMERAL CONTRA EL RUIDO



UN BARRIO CON PROBLEMAS DE SUEÑO


Nuevamente el periodico La Opinion de Malaga nos da la oportunidad de dar a conocer nuestros problemas en el barrio. Mas informacion aqui http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2014/10/31/barrio-problemas-sueno/718697.html
El Romeral

Un barrio con problemas de sueño

La asociación El Romeral contra el Ruido critica las últimas ampliaciones de terrazas concedidas por el Ayuntamiento a restaurantes y bares de copas del barrio

31.10.2014 | 05:00
Vecinos contra el ruido, el martes en la avenida Plutarco.
Vecinos contra el ruido, el martes en la avenida Plutarco.

Los vecinos lamentan que muchos de los establecimientos autorizados han incumplido durante años la ordenanza de ocupación de vía pública
«La situación es caótica, han pedido la ampliación de mesas y sillas en la vía pública y el Ayuntamiento se lo ha concedido», lamenta Lidia Villalón, de la Asociación El Romeral contra el Ruido. Este colectivo, con nueve años de vida a sus espaldas, critica con dureza las ampliaciones de terrazas de bares y restaurantes concedidas en los últimos tiempos por el Ayuntamiento. Unas medidas que, a su juicio, harán todavía más complicado que los vecinos puedan conciliar el sueño por el ruido exterior que provocan, aparte del tráfico de coches que conlleva.
«Estamos superados», reconoce la abogada y presidenta de la asociación Virginia Martín Simino, que explica que, tras estas ampliaciones, «nuestra asociación ha pedido la limitación de horarios, pero el Ayuntamiento nos dice que eso es competencia de la Junta de Andalucía». La presidenta critica la falta de coordinación entre las áreas municipales de Medio Ambiente y Comercio. «La balanza nunca está equilibrada, se siguen poniendo al lado de los comerciantes en perjuicio de nuestra salud».
A su lado está Manuel Santos, vecino de la calle Andrómeda, que recuerda este verano en El Romeral como «un infierno». «Es increíble, antes había mesas ilegales, que no estaban declaradas. El Ayuntamiento sí es verdad que metió mano pero eso duró dos semanas. Pasado ese tiempo, a bares que ponían el doble de mesas permitidas durante 5, 6 ó 7 años, ganando un dinero, ahora el Ayuntamiento les da permiso para ampliar la terraza», lamenta.
La asociación ve incongruente este premio a establecimientos con un largo historial de incumplimientos de las ordenanzas de vía público. También creen que el Consistorio les trata con distinto rasero. Así, Juan Ramón Rodríguez y Auxi Mateos, de calle Hermes, explican que llevaban 15 años tratando de que el Ayuntamiento les retirara unos contenedores bajo su ventana. «Y ahora van unos señores a montar un bar en el local de abajo y los contenedores los retiran en un día».
Otra vecina, Rocío Moncayo, con dos niños pequeños, destaca que con la ampliación de las terrazas, «lo que han hecho es ampliar el problema».
En la misma línea, Manuel Santos concluye que «seguimos teniendo el mismo problema pero ahora con las mesas legales», y lamenta que el Ayuntamiento se niegue a colocar pasos de cebra elevados en la avenida de Plutarco, la principal del barrio, por la que pasan coches a gran velocidad y hay aparcamientos en doble fila constantes. «Los niños hay que tenerlos bien cogidos de la mano».
Por último, Lidia Villalón señala que algunos comercios han cubierto con esparadrapo las marcas metálicas que indican la zona acotada para las mesas, al tiempo que resalta la presencia de mesas a la espera de clientes con el doble de sillas permitidas.
Manuel López, presidente de la Asociación de Comerciantes y Empresarios del Romeral, recordó ayer que los comerciantes «tenemos nuestros derechos, y si cumplimos al tener limitador de música, local insonorizado, licencia de toldo y de terraza y todo en regla, con una acera a partir de unos metros y zona de paso tenemos derecho a que el Ayuntamiento estudie la ampliación de las terrazas y las conceda».
Por otra parte, aclaró que el esparadrapo en algunas marcas metálicas es el que coloca el Consistorio para que estas no se suelten y no se debe a los hosteleros.
Por último, fuentes del área de Comercio y Vía Pública del Ayuntamiento respondieron ayer a los vecinos que en los últimos meses el área ha notificado «una treintena de decretos» en la zona, incluido Teatinos, contra el exceso de ocupación en vía pública. «El incumplimiento se considerará desacato a la autoridad y el Consistorio podrá iniciar medidas legales oportunas; entre ellas acudir a la jurisdicción penal», subrayaron. También manifestaron que las autorizaciones para ampliar terrazas «se ajustan a las ordenanzas en vigor».images (2)

jueves, 23 de octubre de 2014

Querella contra un edil de Elche por "permisividad" con el ruido de un local Según el querellante, una sentencia del TSJCV obligaba a cerrar el local pero el "ayuntamiento lo mantiene abierto"

Un juzgado de Elche ha admitido a trámite una querella criminal presentada por un particular contra el concejal ilicitano de Empresa y Empleo, Luis Ángel Mateo, del PP, por la "permisividad" de la administración local hacia un local de ocio que, presuntamente, supera el límite legal de decibelios.

El querellante es José Tormo, miembro de la asociación de Afectados por el Ruido de la ciudad, quien considera que el concejal ha podido incurrir en los presuntos delitos de contaminación acústica, prevaricación administrativa y lesiones.

Ha decidido presentar la querella por la situación de este local situado en el centro y bajo su vivienda porque entiende que opera sin licencia de funcionamiento y porque ha superado numerosas mediciones sonométricas realizadas por policía local y empresas externas.

Según ha destacado en declaraciones a los periodistas, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV) obligaba al ayuntamiento ilicitano al cierre del establecimiento, pero el consistorio "ha realizado una interpretación distinta y se mantiene abierto, cuando no se ha probado que el ruido haya cesado".

Tormo ha relatado que desde hace más de una década vive un "calvario" debido a los "ruidos insoportables" en su casa procedentes del local durante el fin de semana, situación que ha causado problemas médicos a su familia y les ha empujado a trasladarse de vivienda durante las jornadas festivas.

En esta querella también aparecen los diferentes responsables del local durante varios años y el propietario del establecimiento, así como el ayuntamiento de Elche como responsable subsidiario en caso de indemnizaciones.

"Esto no es una decisión de un día. Me han hecho la vida imposible", ha dejado claro Tormo.

En la querella no aparecen los dos anterior concejales de esta área, los socialistas Federico Buyolo y Emilio Doménech, aunque también les ha responsabilizado de esta situación en menor medida, por lo que pide en la querella que se les investigue "para ver si también hay indicios de delito".

Por otra parte, la asociación ha anunciado la interposición de un recurso contencioso administrativo ante el TSJCV contra los acuerdos del pleno municipal en diciembre de 2013 y junio de 2014 donde se aprobó el mapa acústico municipal.

Esos acuerdos derogaban los decretos del ayuntamiento de 1998 y 2000 que evitaban "que el casco histórico fuera una zona acústicamente saturada" para pasar a posibilitar "una barra libre para la creación de establecimientos, casi uno al lado del otro".

Por su parte, fuentes municipales han señalado a EFE que estudian la posibilidad de comentar lo sucedido, aunque no por el momento.


miércoles, 15 de octubre de 2014

San Sebastián Condenado a 16 meses y medio de prisión por "perturbar la paz" de sus vecinos provocando ansiedad a una de ellas


lainformacion.com
martes, 14/10/14 - 13:15
[ 0 ]
El Juzgado de lo Penal número 1 de San Sebastián ha condenado a un hombre a una pena de 16 meses y medio de prisión por un delito contra el medio ambiente en concurso con otro de lesiones, con los atenuantes de toxicomanía y reparación del daño, por "perturbar la paz" de sus vecinos en la localidad guipuzcoana de Irún, llegando a causar trastorno adaptativo con ansiedad a una de ellas.
SAN SEBASTIÁN, 14 (EUROPA PRESS)
El Juzgado de lo Penal número 1 de San Sebastián ha condenado a un hombre a una pena de 16 meses y medio de prisión por un delito contra el medio ambiente en concurso con otro de lesiones, con los atenuantes de toxicomanía y reparación del daño, por "perturbar la paz" de sus vecinos en la localidad guipuzcoana de Irún, llegando a causar trastorno adaptativo con ansiedad a una de ellas.
En la sentencia, fechada el pasado 25 de septiembre, la magistrada Almudena Ovejero condena también a E.G.E. a pagar las costas, a indemnizar con 10.000 euros a esa vecina y con 5.000 euros al esposo de ésta y se le prohíbe acercarse a menos de cien metros de su domicilio en la calle Aduana de Irún durante un periodo de cinco años.
Además, se le impone una pena de 14 meses de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por el mismo plazo por un delito contra el medio ambiente con atenuante de toxicomanía y de reparación del daño, y a otros dos meses y medio decárcel e inhabilitación para el derecho de sufragio por el mismo plazo, por un delito de lesiones concurriendo las mismas atenuantes.
También se le condena a una pena de 15 días de multa con una cuota diaria de seis euros. Contra la resolución, declarada firme, en el juicio por haberla consentido las partes no se dará recurso de carácter ordinario.
"PORTAZOS Y GOLPES"
El ahora condenado comenzó a vivir en 2009 en un domicilio de la calle Aduana de Irún donde "realizaba actividades notoriamente molestas para los restantes vecinos", en especial para una pareja que "soportó durante dos años los constantes portazos y golpes que el acusado daba en el mobiliario de su casa a cualquier hora del día y de la noche", así como la música "a elevado volumen" que ponía "a cualquier hora del día" con "la evidente intención de perturbar la paz de sus vecinos". A ello se sumaban "constantes insultos" contra los mismos.

El ahora condenado fue objeto de sanción por agentes de la policía local de Irún "en numerosas ocasiones" y se levantó acta de medición de ruidos en su domicilio con fecha 11 de junio de 2011 a las 09.00 horas que "superaba la ordenanza municipal de ruidos y vibraciones" de la localidad.
En la sentencia se recoge que "como consecuencia del elevado nivel de ruido que de forma constante provenía del domicilio del acusado" una de sus vecinas sufrió "trastorno adaptativo con ansiedad requiriendo tratamiento médico".

Burgos Un cumpleaños desata una multa por ruido en el bar de 12.000 euros


Á.M. / Burgos - martes, 14 de octubre de 2014
Compartir > >
Compartir esta noticia en Tuenti Compartir esta noticia en Meneame Compartir esta noticia en Buzz Compartir esta noticia en Windows Live Compartir esta noticia en Delicious
El establecimiento, ubicado en Capiscol, superaba el nivel permitido a las 23 horas
 
El ruido ya no es lo que era. Sobre todo desde finales del 2012, cuando, en desarrollo de una Ley regional de 2009, quedó aprobada la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones. El texto contiene algunos límites muy claros, y la inobservancia de algunos de ellos están provocando que el Ayuntamiento tramite sanciones económicas impensables hasta hace un par de años.
La última es de 12.001 euros y le ha caído al bar Caprichos, ubicado en la calle San Juan de Ortega (Capiscol). Según consta en la resolución del servicio municipal de Sanidad y Medio Ambiente, que a su vez bebe del informe de Policía Local, el 7 de noviembre de 2013 se celebraba en el interior del establecimiento el cumpleaños de un niño. A las 23.00 se personó la unidad de Ruido (no se especifica si a instancia propia o por requerimiento de algún vecino) y tomó unas mediciones que arrojaron la emisión de ruido que excedía en más de 10 decibelios el límite marcado para el tipo de local y la hora a la que se midió. Y aquí es donde entra la Ordenanza de 2012.
Según el texto, «se considera horario nocturno cualquier periodo de tiempo comprendido entre las 22.00 y las 08.00 horas, excepto para la evaluación del ruido ambiente», siendo ruido ambiente «el sonido exterior no deseado procedente principalmente de medios de transporte y actividades industriales». 
Al tratarse de un incumplimiento en horario nocturno y superar en más de 10 decibelios el límite previsto (40 frente a los 25 que permitiría la normativa «en recintos protegidos de viviendas»), la infracción es considerada muy grave, y la sanción que conlleva es de 12.001 euros a 300.000. 
Comunicado el expediente a los responsables del local, se presentó una serie de alegaciones que, fundamentalmente, descargaban sobre el propietario del local (está explotado por arrendamiento) la obligación de pagar la insonorización del mismo y cuestionaba la legalidad del instrumental y la metodología utilizados durante las mediciones.
 
el ‘fallo’. El Ayuntamiento replicó que no es de su incumbencia quién insonoriza el local, sino el cumplimiento de la norma, y pidió un informe a Policía sobre esta actuación. En él se cotejó que el medidor cumplía la legalidad y, por testimonio de los agentes, se consideró probado como reglamentario el procedimiento utilizado.
La consecuencia ha sido la imposición de la sanción mínima (no existe reincidencia) estipulada en la Ordenanza: 12.001 euros. Una factura muy cara para un cumpleaños infantil.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El Consistorio, condenado a indemnizar a una lagunera por los ruidos de un pub

http://www.laopinion.es/tenerife/2014/09/21/consistorio-condenado-indemnizar-lagunera-ruidos/565185.html

La Laguna

Debe pagar 60.000 euros a la afectada por no adoptar en 10 años medidas efectivas para su descanso pese a sus 44 denuncias y a que la música superaba en 128 veces el tope

21.09.2014 | 02:20
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) obliga a la Gerencia de Urbanismo de La Laguna a indemnizar con 60.000 euros a una vecina del Cuadrilátero por el ruido causado por un pub instalado debajo de su casa. El fallo ratificada la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Santa Cruz de Tenerife de 2013, que fue recurrido por el Ayuntamiento. El alto tribunal lo culpa de no haber adoptado "medidas efectivas" para garantizar el descanso de la afectada pese a las 44 denuncias que interpuso desde 2004 pidiendo su intermediación en el problema. Además, obliga a la Administración local a retirar la licencia al pub Seasons de la calle Elías Serra Rafols y ordena su "clausura definitiva".
El fallo del TSJC es pionero por condenar a la administración como responsable directa de la situación no exactamente por su inacción, ya que la Gerencia de Urbanismo tramitó 13 expedientes disciplinarios, sino por no lograr en 10 años que el empresario insonorizara el local. También es novedoso el enfoque planteado por el letrado Alexis Viña Bello, al apelar a la protección de los derechos fundamentales de su defendida. En concreto, la Justicia le ha dado la razón al considerar que el ruido del pub vulneró su integridad física y moral, su intimidad personal y familiar y la inviolabilidad de su domicilio.
El calvario para esta vecina del Seasons comenzó hace una década. En este tiempo, la afectada denunció su situación por la vía civil, ante el Diputado del Común y en la jurisdicción penal. La sentencia del TSJC destaca que el local tenía deficiencias desde que obtuvo la licencia municipal en 2003. "Aparece ya entonces una orden de ejecución de aislamiento", señala, y paulatinamente se imponen más y más.
Al comprobar que excedía el nivel máximo de decibelios, en 2005 Urbanismo ordenó al propietario que cambiara las puertas del local. Un año más tarde, la Policía local dejó constancia en un informe de que se apreciaban "fuertes vibraciones" en el edificio "generadas por el alto nivel de música procedente del bar musical". Según la información que recopila la sentencia, el propietario fue multado con 9.000 euros y 15 días de clausura del local . Mientras tanto, la salud de la vecina se deterioraba.
El 30 de marzo de 2007 concluye el juicio civil iniciado por la vecina y el empresario fue obligado a insonorizar el local, que según el proyecto que aportó costaría 126.347 euros, pero en septiembre de ese año, la Audiencia provincial impuso una nueva multa porque las obras no se habían realizado.
El Servicio de Disciplina de la Gerencia prohíbe la música en el local en 2009 a instancia de las repetidas denuncias de la vecina, pero no se cumple. El bar se vuelve a precintar y se sanciona con 12.020 euros pero el ruido prosigue.
Alexis Viña recuerda que cuando la vecina acudió a su bufete, en 2012, "estaba ya muy afectada y se había quedado sin recursos". "Decidí ayudarla. Empezamos a estudiar el caso y encontramos jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos Europeo y de otras ciudades españolas en la que se daba a entender que se podía pedir la clausura del bar por incumplir la ley sobre ruido. Pero, además, nos dimos cuenta de que estábamos ante una situación extrema por el deterioro de la salud de nuestra defendida", destacó Viña.
La sentencia del TSJC subraya que el ruido "puede llegar a ser un factor psicopatógeno y una fuente permanente de perturbación de la calidad de vida de los ciudadanos". A la Gerencia de Urbanismo la acusa de haber mantenido una "tolerante inactividad" y precisa que está "sobradamente probado" que el establecimiento "no cumplía la ley". "Prueba de ello son las 44 denuncias y la realidad del laminante desgaste psicológico y físico que ha supuesto para la afectada", señala el juez, que agrega que "naturalmente después de tantos años y tantas denuncias, sí ha actuado la Administración pero lo que ha hecho ha sido notoriamente insuficiente e inconducente".
La clave para que esta demanda judicial haya prosperado ha sido, según el abogado, "haber podido acreditar a través de un informe forense, ordenado dentro del proceso penal abierto por iniciativa del Ministerio Fiscal, la relación causa-efecto del ruido y los problemas de salud de la denunciante".
El informe determina que la mujer padece trastorno ansioso-depresivo con crisis de angustia asociado a trastorno del sueño, anorexia nerviosa que ha desencadenado una anemia y una agravamiento de su hipotiroidismo, así como trastornos digestivos y cutáneos. Sus problemas, señala el forense, "tienen un nexo causal claro con el estrés que le supone el ruido desproporcionado en un pub bajo su casa". Además, deja claro, tal y como recoge la sentencia, que es "imprescindible para la remisión de sus patologías que se elimine el factor estresante".
Otro de los pilares sobre los que se sustenta el fallo del Tribunal Superior de Justicia es el informe pericial del ingeniero industrial Jorge Pérez Luzardo, que demostró que la vecina soportaba "un ruido insoportable desde todo punto de vista". A pesar de que Viña solicitó a Urbanismo hasta en tres ocasiones por escrito que hiciera mediciones de los decibelios en el local y la vivienda afectada, asevera que se lo denegaron alegando que "la Gerencia no las hacían por las noches". Las que realizó finalmente Luzardo demostraron que el ruido "supera 128 veces" el máximo que marca la normativa estatal.

jueves, 27 de marzo de 2014

Dos años de cárcel por contaminación acústica Huelva

http://www.abcdesevilla.es/andalucia/huelva/20140324/sevi-anos-carcel-contaminacion-acustica-201403241313.html

Día 24/03/2014 - 13.28h

Un juzgado condena a las propietarios de un local de Bollullos por delito ambiental y lesiones a una vecina

El Juzgado de lo Penal 3 de Huelva ha condenado a las propietarias de un localde Bollullos del Condado a dos años de cárcel por un delito contra el medio ambiente en concurso con otro de lesiones, así como a la pena de 8 meses de multa con una cuota diaria de 4 euros, a raíz de la denuncia presentada por una vecina que padeció durante más de diez años  en su domicilio los ruidos del establecimiento.
Según recoge la sentencia, la contaminación acústica procedía tanto de la maquinaria instalada en el local como de las celebraciones realizadas en el establecimiento, que generaban no sólo ruido ambiental, sino también música, producida por los equipos sonoros y orquestas, además del bullicio a las puertas del local.
El Penal 3 inhabilita durante un año a las dos mujeres para el desempeño de la profesión u oficio que desempeñaban cuando intervinieron en los hechos y fija una indemnización conjunta y solidaria a la denunciante en la cantidad de 10.000 euros, por las lesiones psíquicas sufridas y por las secuelas.
Entre 2000 y 2011, la perjudicada presentó reiteradas denuncias ante el Ayuntamiento, Policía Local, OMIC e Inspección de Trabajo sobre el ruido y molestias. Como consecuencia de dichas denuncias, el Ayuntamiento de Bollullos ordenó a la empresa el cese inmediato de la actividad y la clausura del establecimiento por carecer de la preceptiva licencia municipal de apertura y funcionamiento

martes, 10 de diciembre de 2013

PONTEVEDRA Condenados a dormir en la cocina por el ruido de un bar

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/2013/12/10/condenados-dormir-cocina-ruido-bar/0003_201312P10C4991.htm

Un matrimonio ha presentado 27 denuncias sin que surtan efecto

54 votos
«No podemos irnos de aquí porque no tenemos dinero». Desde hace aproximadamente dos años, un matrimonio de jubilados de la calle Arzobispo Malvar asegura que están viviendo un infierno por culpa del bar instalado en los bajos, cuyo ruido, según asegura Ángel López, les obligar a dormir «con mantas arropados en la cocina porque no podemos ir a ningún lado».
En todos estos meses, el pontevedrés ha interpuesto veintisiete denuncias antes distintas administraciones -Concello, Xunta y Defensor del Pueblo-, sin que, por el momento, ninguna de ellas fructifique. De hecho, ante lo que considera que es una falta de respuesta de estos entes, judicializará su caso.
En este sentido, precisó que la contestación que siempre le dan las autoridades municipales es que la «ley les ampara, que cumplen todos los requisitos y que no pueden hacer nada». No obstante, critica que en ningún momento técnicos municipales se hayan desplazado hasta su vivienda para medir los niveles de ruido que afirman sufrir: «Legalmente nos matan».
Insultos, amenazas y descalificaciones
Ángel López asegura que a esta circunstancia se suman insultos, amenazas y descalificaciones por parte de clientes del bar. Este viernes pasado no fue la excepción, sobre las dos y media de la mañana, supuestamente comenzaron los gritos. «Os vamos a matar, os vamos a crucificar, de aquí os tenéis que ir...» fueron algunas de las expresiones que Ángel y su mujer tuvieron que escuchar de boca de unas «veinte personas».
«Es un autentica locura», lamenta Ángel López, cuya voz se quiebra y las lágrimas le asoman a los ojos cuando habla de su nieto, un pequeño de 7 años aquejado de parálisis cerebral. «Me lo están matando. Nos están matando. Es inaudito que a una criatura que no se puede defender, que está en una silla de ruedas, que solo puede llorar, que nos la estén matando...».
Como abuelos ya han tomado una drástica decisión, que su nieto ya no duerma con ellos.
La Voz intentó recabar ayer por la tarde la versión de los propietarios del negocio, si bien este permanecía cerrado. En lugares visibles de la cristalera se pueden leer sendos carteles anunciando que viernes, sábado y domingo abre sus puertas a las seis de la mañana «para los más madrugadores o para los que se acuestan tarde».
Y mientras, Ángel y su mujer seguirán durmiendo en la cocina cubiertos con mantas y acompañados por sus dos perros «como si estuviéramos en los tiempos de las pallozas en los que se dormía con el ganado».

lunes, 9 de diciembre de 2013

Cárcel para los locales del ruido

http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2013/12/08/carcel-locales-ruido/662220.html?fb_action_ids=10201139480036280&fb_action_types=og.recommends&fb_source=other_multiline&action_object_map={%2210201139480036280%22%3A689141404442777}&action_type_map={%2210201139480036280%22%3A%22og.recommends%22}&action_ref_map=[]

08.12.2013 | 06:00
Pancartas colgadas en un balcón de unas viviendas de Platja d´en Bossa, esta semana.
Pancartas colgadas en un balcón de unas viviendas de Platja d´en Bossa, esta semana.
El vigente Código Penal español, en su artículo 325, establece que se castigará con penas de prisión de dos a cinco años a los que incurran en un delito contra el medio ambiente, en el que están incluidos la emisión de ruidos y vibraciones. La pena se aplica en su tramo superior si concurre el agravante de ser un negocio ilegal o cuando se haya desobedecido a las autoridades.
Un grupo de vecinos de Sant Jordi ha decidido acudir a la justicia para luchar contra los ruidos de los locales de ocio de la zona, ante el constante agravamiento de este problema. Las condenas a empresarios de locales de ocio y también ayuntamientos por tolerar el exceso de volumen musical son frecuentes en España. Basta una ojeada a las prensa local de las principales provincias turísticas para comprobar que las penas de entre dos y cuatro años de cárcel para los responsables de estas infracciones son bastante comunes. Estos son algunos de estos casos:
La Audiencia de Sevilla ha condenado, este mismo mes de noviembre, a los dueños de una discoteca de la localidad de Estepa a dos años de cárcel por los ruidos que emitía este local y que llegaban a mover los cuadros y platos de las viviendas situadas sobre el local y que obligaron a poner en tratamiento psiquiátrico a un niño de tres años. La resolución de la Audiencia confirma la indemnización de 33.000 euros que recibirá cada miembro del matrimonio denunciante y los 27.000 euros de su hijo, que sufrió «irritabilidad y trastornos del sueño», de los que tardó en curar 730 días, durante los cuales necesitó ansiolíticos y asistenica de especialistas en psiquiatría y pediatría. Los técnicos comprobaron que la discoteca no tenía conectado el limitador de sonido y que las viviendas recibían ruidos y vibraciones que afectaban a su mobiliario. Además, la familia se veía obligada a colocar los colchones en el suelo de la estancia más alejada para dormir.

También en este mes de novimebre, la Audiencia de Valencia ha condenado al empresario de un pub a una pena de cárcel por emitir ruidos más altos de los permitidos. En este caso, la sanción llega a los tres años de prisión, así como una indemnización de 24.000 euros por los daños causados para cada uno de los afectados, un matrimonio del vecindario. El empresario fue condenado por un delito contra el medio ambiente y por las lesiones que los continuos ruidos causaron a los afectados. «Aquello era como tener la discoteca en nuestra casa», afirmaba una vecina para describir lo que ella y su familia sufrieron a causa del bar musical que tenían junto a su casa. «Algunas veces cogíamos el coche para irnos, para no estar allí por las noches. Estoy en tratamiento médico y tomando pastillas. Incluso pensé en vender la casa e irnos de allí», afirmaba esta mujer el día del juicio. «Nadie nos hacía caso en el Ayuntamiento», agregó. Ella y su marido sufrieron trastornos ansioso-depresivos y estrés a causa de la actividad del local.

En el caso de un local de la localidad leridana de Serós, el juez ha condenado también al propio Ayuntamiento. Un vecino denunció ante el Consistorio los ruidos del establecimiento, pero la institución «toleró reiteradamente» ruidos que infringían la normativa administrativa, según la sentencia. El Ayuntamiento, gobernado por ERC, deberá indemnizar a este vecino en una cantidad diaria hasta el día en que se produzca el cese definitivo del foco de emisión sonora. Este vecino acudió a la vía judicial en agosto de 2011, después de varios escritos y quejas no atendidas por el Ayuntamiento. El alcalde, Gabriel Pena, en una actitud que resulta muy familiar en Ibiza, comentó tras conocer la sentencia: «Yo le he dicho al titular del bar: ‘hazme el favor, adecúa el local, como dice el juez, y demuéstramelo. ¿Qué mas tengo que hacer?», preguntaba el año pasado.

Otra sentencia recaída en Sevilla y también este año ha condenado a cuatro años de prisión al dueño y a la encargada de un bar de la localidad de Dos Hermanas por los «ruidos intolerables» que durante varios años emitieron desde su bar. Los hechos fueron calificados de «graves» en la sentencia, «por su reiteración en el tiempo, su duración, las continuas visitas de inspección por parte de la autoridad gubernativa, los precintos acordados, su levantamiento y el hecho de buscar alternativas a las prohibiciones acordadas». Los dos condenados cometieron este delito contra el medio ambiente desde agosto de 2007 a mayo de 2008, por lo que fueron condenados a cuatro años de prisión y a indemnizar con 4.000 euros al vecino denunciante. Los dos empresarios «ponían la música a diario en horario nocturno y en especial durante las madrugadas todos los fines de semana», por lo que la Audiencia sevillana les impuso la pena máxima prevista para estos casos en el Código Penal. «Ambos conocían las graves molestias que causaban a los vecinos, quienes les mostraban sus quejas», pero pese a las constantes inspecciones de la Policía Local, «volvían a conectar la música».

También en Ibiza existen precedentes de condenas de prisión para empresarios que incumplen esta normativa. Una de ellas es la que recayó sobre dos conocidos bares de copas de la zona de ses Variades, propiedad del mismo empresario, que fue condenado a dos años de prisión y a un año y medio de inhabilitación. Este empresario provocó ruidos reiterados entre 2003 y 2008 e hizo «absoluto caso omiso» a las autoridades, «continuando de forma rebelde y contumaz, con desprecio hacia los derechos de los que vivían habitualmente en las inmediaciones y hacia los mandatos del Ayuntamiento», que como es habitual en Sant Antoni, abrió un sinfín de expedientes al local, pero todos ellos se saldaron con una exigua multa de 150 euros. Para más inri, la terraza de uno de los locales no tuvo hasta 2008 licencia de actividad para música. La sentencia especificaba que el propietario «era absolutamente conocedor del padecimiento de los vecinos», entre los que se encontraban dos niños, de tres y ocho años de edad, que tenían problemas para dormir debido al ruido procedente de esos locales. Ellos y sus padres sufrieron durante años ansiedad continua, nerviosismo, estrés y dificultades para conciliar el sueño.
Bar Es Soto: dos años a la espera de juicio
Hace ya más de dos años que se cerró la instrucción del caso del bar Es Soto, en Puig des Molins, aunque de momento aún no se ha fijado la fecha del juicio, que deberá celebrar la Audiencia Provincial. El propietario de ese local, ahora transformado en restaurante, se enfrenta a una petición del fiscal de seis años de prisión por dos delitos: uno contra el medio ambiente por los ruidos generados y otro de lesiones psíquicas causadas a una familia de vecinos, formada por una pareja y un niño de corta edad. También se solicitan importantes indemnizaciones económicas para los afectados. El fiscal acusó al dueño del local de protagonizar una «persistente conducta delictiva».